miércoles, 6 de junio de 2012

De qué hablamos hoy?


Me causa una gran impresión el resultado de estas palabras. Pues, tomando en cuenta el encuentro de sensaciones convertidas en presagios que se fueron plasmando en aquellas palabras ocultas.

Muy bien, sacrifiquemos todo este espacio personal, para hablar de algo más plural. Encerrémonos en el todo importar y apartemos lo que coincide con el principio poético de mis errados dedos vertiginosos; concentrándonos en todo este desperdicio de humanidad social con el cual convivimos cada dia.

Sucede que nos encontramos con que todos acudimos a restaurantes, bares, discotecas, en fin; todo tipo de establecimientos que de alguna manera u otra violan los derechos que inherentemente todos los ciudadanos poseemos sin importar el extracto social al cual pertenezcamos. Ocurre que en estos lugares intentan hacer pasar por desapercibidos una serie de derechos que desde hace algún tiempo ya están legalizados en nuestro sistema legal.

En tal sentido, hemos iniciando una modesta campaña, para que sean reconocidos los derechos de nosotros “Los Consumidores”. En esta campaña buscamos hacer respetar el 10% de propina legal, haciendo que los consumidores no paguen propinas extras al momento de pagar sus cuentas; para que los trabajadores se vean obligados de hacer cumplir las disposiciones del Código de Trabajo actualmente vigente en la República Dominicana.

Así mismo, trataremos de hacer conocer de uso público los lugares, establecimientos comerciales, restaurantes y bares que cobren un % adicional de los pagos de las cuentas con tarjetas de crédito o de débitos. De igual forma, aquellos centros que cobren el 10% de propina legal a los pedidos y/o ordenes a domicilio o delivery.

A partir de este momento, me comprometo activamente a hacer de publico conocimiento aquellos lugares que, a pesar de que subsisten de nuestras frecuentes visitas y recomendaciones no se comprometen a ser mejores establecimientos llevándose de las enormes recomendaciones, quejas, sugerencias o condiciones que establecemos nosotros, sus clientes, y la amplia legislación dominicana, a la hora de recibir sus servicios.
Estan advertidos, ahí vamos!